7:50 p.m., avenida Vargas con carrera 19, el joven de chaqueta negra apoya su cuerpo contra la esquina del centro comercial, mientras lentamente saca un cigarrillo del bolsillo de su traje. Lo enciende sin dejar de observar a las personas que pasan frente a él. El cielo terminó de oscurecer por completo unos cuantos minutos atrás, y él se nota a sí mismo un poco inseguro esta noche... La gente lo observa, y él le devuelve la mirada a cada uno de ellos, no espera a nadie, pero está seguro que algo va a pasar, dentro de poco recibirá una llamada. 7:55... se hace más tarde, observa con mas detenimiento a su alrededor. Unos cuantos autobuses cubren las rutas a esa hora, y cada vez se hacen menos, las calles violentas, la noche traicionera, la luna de testigo y brillante, todo comienza a ser como siempre ha sido en su vida. Sonríe, y luego abre su chaqueta para sacar algo, rozando con sus manos sus dos revólveres. Adentra más la mano para sacar dos audífonos y decide escuchar su música, estar tranquilo un momento era lo único que quería hacer, y encuentra su música relajante. Symphony of destruction, la canción favorita para sus noches de trabajo.
8:00 Su teléfono suena, atiende con rapidez mientras la voz fría de una mujer le responde apresuradamente "dirígete a la carrera 17, tu objetivo se encuentra herido, se refugió en la concha acústica, elimínale con celeridad y no dejes que escape"... Apaga su teléfono y antes de guardarlo en la chaqueta comienza a caminar ágilmente por las calles hasta la zona designada. El sonido de sus botas contra el pavimento le hacía sonreír, y vestido de negro hasta los pies parecía una sombra viviente y veloz. Mientras caminaba pensaba en lo poco que sabía de su objetivo. Ese lugar sólo es frecuentado por las peores personas de la ciudad: indigentes sin techo y violadores, ¿acaso tengo que matar a todo lo que se mueva?, recordó pronto las palabras de la mujer al teléfono: "tu objetivo se encuentra herido", ¿herido dónde? ¿quién lo hirió?... muchas preguntas recorrían la mente de aquel joven, su cabeza no estaba consciente; pero aún así, su paso mantenía el mismo ritmo. Ya se encontraba a pocas calles de su destino, y la música aún no había terminado de sonar. Cuando estuvo frente al sitio, se llenó de la basura mental que le enseñaron en su época de entrenamiento "mi misión es: entrar, y asesinar" pues… sigamos adelante.

¿Era un ser humano, o era una estatua?... tenía un rostro muy blanco como si el sol de este país no lo hubiera visto nunca en su vida; sus movimientos parecían lentos pero a la vez infinitamente rápidos, ¿estaba de pie frente a mí… o se movía muy rápido?, pensó… de repente lo sentía a mi lado, y luego en mi espalda, y luego frente a mí otra vez, y luego en todos lados… todo eso en menos de un segundo y mis ojos nunca lo perdían de vista, sólo su cabello parecía reflejar su movimientos. Y sus ojos… no podía observarlos, a la vez que podía... y ellos no mostraban explicación en palabras humanas. Si todo lo que él sentía era cierto, aquel ser podría matarlo sin problemas y sin que se diera cuenta.... pero no lo hacía, o no podía, no lograba definirlo, y él tampoco iba a averiguarlo. Rápidamente alzó sus pistolas y disparó varias rondas contra ese ser, mientras las balas sólo salían al aire y el ser se movía infinitamente rápido.
Momento de silencio, el chico no podía creer lo que pasaba, el ser repentinamente desvió su mirada hacia adelante, observando fija y vagamente el infinito. Creyó notar que hablaba en susurros con alguien, lo sintió... aunque no supo cómo... Luego ambos pares de ojos se encontraron de nuevo y se miraron fijamente; el ser, un momento después, sonrió abiertamente para luego decir, con un tono de voz muy bajo "discúlpame, creo que me adelante a ti”, - al momento que soltó una carcajada muy fría y tenebrosa, señalando al árbol que se alzaba sobre sus cabezas- terminé tu trabajo sin saber que estabas en camino, el mercenario está en este momento empalado en lo alto de ese árbol, que bien que no tengo que matarte… eres… te encuentro… interesante... para ser un humano... jajajaja", y con esta risa, su figura desvaneció en el aire, como si nunca hubiera estado frente a él… amenazante…
El joven cayó al suelo sin habla... sin saber qué decir... tratando de dar explicaciones a lo que allí había sucedido… Unos segundos después su teléfono sonó, aún estando apagado y contesta de nuevo, al otro lado de la línea la misma voz fría de mujer: "Misión cancelada, el objetivo fue interceptado por otro componente de la organización. Descanse soldado..." no le dijo nada a la mujer, quizás por su cansancio espiritual, o porque todavía las cosas no tenían forma ni tamaño en su mente… Al poco tiempo de estar tendido en el suelo caminó lentamente fuera del lugar, con lentes oscuros tapando sus ojos, y un cigarrillo que lo hizo sentirse vivo... Conservaba un pensamiento en su mente: "En la mañana me tendrán que dar muchas explicaciones..."
