Tomado del blog de Gabriel Torrelles, algunas veces sucede que, por mas que yo quiera no encuentro la forma correcta de expresarme. Este post lo hizo desde las primeras lineas... y me gusto tanto al punto de apagar la computadora y dormir... disfrutenlo.
No soy de los que odian.
Cuando niño fueron tantas las veces que me prometieron cosas que no tuve que a estas alturas me es imposible sentir rencor. Estoy acostumbrado a no salirme con la mía desde entonces. No hay mayores caprichos en mi vida ni suficientes promesas sin cumplir. No espero nada del mundo porque sé que si llego a obtenerlo inevitablemente terminarán por quitármelo.
Gran parte del tiempo estoy más triste de lo que aparento, pero no encuentro la manera de decirlo sin involucrarme en una exposición de las cosas que prefiero mantener ocultas para no agitar la marea más de lo que ya está.
Esas son las noches cuando me quedo en silencio o mis huidas repentinas al sol un domingo por la mañana. Escapes desesperados para no dejar aflorar la rabia. Esas son las cosas que he aprendido con el tiempo. Siempre soy yo el que pierde y ese, como todos los hábitos, es uno con el que se aprende a vivir con la esperanza de que suceda algo más trágico que me ayude a guardar lo que de verdad me importa en el mismo cajón donde tengo años acumulando desilusiones.
Ni siquiera tengo el valor de hablarlo. No quiero erosionar la frágil línea que separa lo privado de lo público. Pero siempre encuentro eufemismos dispersos, pistas para que las lea la persona interesada y haga lo que siempre hace con ellas: borrarlas con intentos poco sutiles de disculparse sin dejar ver su debilidad ni hacer mella en su orgullo.
Tengo años difuso entre las cosas que estoy dispuesto a hacer y las que se consideran incorrectas. Tengo años dibujando manos cogidas bajo la lluvia y besos húmedos al caer la tarde. A veces los logro y sonrío y me olvido. A veces, simplemente, no es eso lo que pasa.
¿Cómo digo lo que quiero decir sin herir a nadie?
¿Es acaso posible?
Lo que más duele de estar decepcionado es que hay sentimientos más fuertes que es preferible mantener resguardados ante la mínima posibilidad de perderlos del todo. Toda mi vida consiste en eso. En pedir más tiempo, en cuidar que no se viole ninguna clausula del contrato, en hacerme la vista gorda ante las heridas a las que no siempre se les da importancia y esperar tener la suerte de obtener otra prórroga.
No es quedarme solo lo que me asusta.
Es perder lo único que me importa perder entre demasiadas cosas que pierdo constantemente.
Por ese camino estrecho desfilaron mi dignidad, mis amigos, un buen trabajo, los aplausos, el dinero, la capacidad de hilvanar ideas con palabras, la vergüenza, el frío, el título que colgaría en la sala, el talento, el sueño de comenzar de cero en otro país, los ojos vendados, las esposas de felpa, las habitaciones de hotel, el respeto, la comida caliente, mis discos compactos, mi ropa de invierno y la muerte.
Por eso quiero conservar lo único que me queda.
Aunque tenga que tragarme la indignación y manejar mi decepción con lo mismo que se traga lo que nunca se ha tenido sin molestar a nadie más.
Gracias a Dios y a quien sea por el silencio.
Ese generador de tiempo extra que mantiene en su sitio el contenido de la botella que tarde o temprano, como la vida y tu primer beso, terminará por escaparse de tus manos.
Prefiero que sea de esta manera.
Ya se verá.
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7 Impresiones...:
Sentirse identificado, o en los mismo zapatos de otros, es creer que haz pasado por las mismas experiencias y logrado los mismos resultados.. la madurez y la apreciación de la vida y los diferentes sentimientos que puede con las experiencias desarrollar una persona que ha hecho el bien y el mal, que ha amado, odiado y ha sufrido, que ha vivido y muerto con las decepciones y la desesperacion, que diariamente y de mil maneras expresa su punto de vista sin miedo a ser señalado o juzgado, no puede ser comparada con la de una persona que no ha llegado a cruzar la esquina de su calle por miedo a que tal vez lo que encuentre al cruzar no sea bien para él o viceversa, o con la de una persona que debe decir lo que los demás quieran para siempre quedar bien ante todos, callando la verdad de sus sentimientos y sin defenderlos sólo por miedo...! siempre culpando a la persona que está a un lado para que nada cambie a su alrededor, sin valorar y compensar los sentimientos que de alguna forma ganó sin ser merecidos.. Para sentirse identificado con una persona de mundo, hay que recorrer muchos kilómetros, ser justo ante los acontecimientos y reconocer los errores que se han cometido.. aunque sea muy tarde.. No sufras por algo que nunca has sentido..
joven, se le agradece pasar por la poceta de este servidor que haya le espero un regalo, creo que ya lo dije antes
en fin saludos
Gabriel Torrelles es, segun yo, brillante escritor...
El sentimiento con el que te identificas, pues no, es un poco más opaco que la escritura de Gabriel...
La decepcion y el miedo a perder son enemigos que creo todos tenemos! Vive con ellos sin dejar que te dominen y todo estara bien (eso dice la teoria, si lo logras cuentame como te fue)
el miedo... ese miedo... en este momento me senti muy identificada tambien pero guardare silencio...
miedo... miedo... algo k te rodea constantemente no? mmmm pos yo creo k uno es lo k kiere ser.... abre tu mente y mira mas alla de tu nariz, mucho mas alla del horizonte y veras k lo k kieres no esta tan lejos ni tan dificil de alcanzar... tienes un potencial muy grande como para k te eches a morir por digamos... boberias? nuse... como lo llamarias??? I know you can ;-)
Saludos Sangrientos!!! }=)
alguien me puede decir porq al blog de torreles no se ha podido entrar desde hace dias
yo tambien me identifoco mucho con torreles
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